La empresa familiar posee unas particularidades por estar estrechamente ligada a un fundador o a un apellido familiar. El capital de estas sociedades pertenece a un grupo de personas que comparten lazos familiares y emocionales. Esta circunstancia influye directamente en la forma en que se gobierna la compañía y en la toma de las grandes decisiones que afectan al funcionamiento del negocio.

En la Comunidad Foral, las empresas familiares representan en 86,1% del tejido empresarial privado y son, sin duda alguna, la principal fuente generadora de empleo.

Vocación de continuidad como aspecto clave

Uno de los aspectos más característicos de la empresa familiar es la voluntad de garantizar la continuidad del negocio.

Sin embargo, la empresa familiar está aquejada de dificultades, especialmente en los procesos de transición a siguientes generaciones. De hecho, sólo el 35% de las empresas familiares españolas superan la segunda generación.

Una de las herramientas jurídicas más eficaces de las que dispone la empresa familiar para evitar que las discrepancias internas arruinen el desarrollo de la actividad es el protocolo familiar. Se trata de un acuerdo marco vinculante, entre los miembros de la familia empresaria, cuyo principal fin es asegurar la continuidad de la empresa de una manera eficaz.

Utilidad preventiva del protocolo familiar

El protocolo tiene, en la mayoría de los casos, un carácter preventivo y para ello debe elaborarse en un momento pacífico, tanto desde el punto de vista familiar como del empresarial. Más vale prevenir que lamentar.

Contenido mínimo recomendable

El contenido de un Protocolo Familiar puede ser tan extenso, profundo y complejo como la familia y las circunstancias societarias requieran.

Los principales aspectos que suele regular son los siguientes:

  • Historia y valores de la empresa
  • Consejo de familia
  • Toma de decisiones
  • Estructura societaria del grupo
  • Incorporación y salida de familiares en la empresa
  • Sucesión
  • Políticas de remuneración y dividendos
  • La propiedad y la transmisión de acciones y participaciones

El protocolo es un instrumento elaborado con la colaboración de todos los miembros implicados y debe ser revisado de manera periódica para adaptarlo a los cambios tanto familiares como empresariales.

Actualmente el protocolo familiar puede hacerse también gracias a las Ayudas para la mejora de la Competitividad: https://www.pyramide.es/ayudas-para-mejora-de-la-competitividad-2019/